¡OLÉ! Por un Bingo cantado como reto a un viaje en bicicleta

Carlos y Esteban, ambos de Sevilla capital, amigos de toda la vida, se habían puesto como reto ir a Cáceres, al evento de Cáceres IRISH FLEADH 2019 para los amantes de la música irlandesa y celta.

Ambos, ciclistas natos, compartían juntos casi todos sus hobbies y salidas, entre ellos ir a jugar al Bingo con sus respectivas mujeres, en una Sala de Bingo popular en el centro sevillano. Con ellas iban al bingo todos los sábados y habían cantado y ganado algún bingo que otro, 2 líneas, 1 línea y hasta varios juegos de Bingo completos.

Uno de ésos sábados que estaban los 4 sentados en una mesa de la gran Sala de Bingo, Carlos y Esteban hablaban del evento de música celta o irlandesa que habría en Cáceres en Octubre y que porque no ir en bici ida y vuelta, total serían unos 298 km si se salían de la carretera nacional y calculaban unas 17 horas que podrían repartir en dos días. Hicieron una apuesta de cara o cruz, de que si una de sus esposas, ganaba bingo, lo harían.

Así fue el empeño y siguieron yendo, no solo los sábados sino una vez más por semana a ver si conseguían ganar la apuesta. Durante unas fiestas especiales, la Sala de Bingo, a la que acudían, ofrecieron varias promociones, tanto por la compra de cartones, como por haber ganado varias veces 1 línea o dos líneas o bingo y también habían añadido un sobre bote al bote progresivo que ya tenía el Bingo.

Eso si que sería una ocasión especial, así que durante los días de fiesta, fueron todas las noches con la ilusión de que o Carmen o Lola, ganaran ese Bingo especial. Fue el viernes noche, que todo les vino por sorpresa. Llevaban jugando los cuatro, como dos horas y media y Lola, fue la que cantó Bingo con esa alegría flamenca, dando sus pases de baile con Carlos, su marido y cantando, Olé, Olé y Olé, que he cantado Bingoooo. El premio del Bingo fue de 8,350€, no se llevaron el Bingo Progresivo pero ganaron el reto con mucha alegría. La próxima el Bote, dijeron.

Ya lo tenían todo planeado, las chicas en coche, ellos a bicicleta y un fin de semana estupendo en Cáceres.

¡ENHORABUENA! Carlos, Esteban, Carmen y Lola por el Bingo y conseguir el reto.

¡OLÉ! A Francisca, la novata, por un Bingo fantástico

Las últimas semanas el cotilleo en un pueblo de Granada, era sobre la suerte que había tenido Francisca al ganar un Bingo.

Francisca, se dedica todos los días a su pequeña tienda y taller de labores, donde la gente no solo van a comprar sus productos, sino que algunos forman parte de su pequeño taller. Años atrás, en un gran rincón de la tienda montó una gran mesa con 12 sillas, con algunas maquinas de coser y utensilios para realizar diferentes labores. Algunas de las clientas, conocidas del pueblo y algunas de la infancia, se reúnen casi todos los días para dedicarse a su hobby en buena compañía. Unas saben tejer, otras bordar, coser, enmendar e incluso dan pequeñas clases a quien le pueda interesar una de las labores.

Suelen compartir sus retahílas diarias, sus vivencias, cotillear de lo último que sale en los programas de reality show y también de los viajes que hacen en bus una vez al mes al centro de Granada, para jugar al bingo. De todas las amigas que forman parte del taller, Francisca era la única que nunca había jugado al bingo y algo escéptica a los juegos en general.

De escuchar tanto a sus amigas y de los bingos que alguna que otra vez habían ganado, se animó a acompañarlas la próxima vez que fueran a Granada a la Sala de Bingo, y así lo fue haciendo, aparte de los viajes, pasaba un día agradable y ratos divertidos jugando al bingo. Fue en el segundo viaje cuando Francisca, la novata, como la llamaban, cantó bingo por primera vez y se llevó a casa , 3,000€ de un golpe.

Nunca estuvo tan agradecida de aventurarse a algo nuevo para ella, como ganar un bingo tan inesperadamente.

¡ENHORABUENA, por el premio de Bingo, Francisca!

¡OLÉ! A Niko y un Bingo que dejó olvidado

Y alguien se preguntará, como se puede dejar un Bingo ganado y olvidado. Pues si, y ésto le ocurrió a Niko, un veterinario de Cáceres. Un gran amante de los animales y muy dedicado a su profesión. Las manos de Niko han sanado, curado a muchos animales de todas clases tanto en casas, granjas, operaciones y urgencias.

Siendo tan querido por sus clientes, algunos de ellos que no podían dejar pasar una semana sin ir al bingo, le animaron a pasar una tarde de bingo en una de las Salas de la ciudad. Y poco a poco se fue aficionando y yendo con un grupo de sus clientes cada semana, hará ya 4 años y aparte de compañía, celebraban siempre juntos los bingos que habían cantado.

Una de esas tardes, Niko decidió cerrar un poco antes, ya que era puente y había terminado con todas las citas previstas. Se reunió con sus amigos bingueros en la Sala de Bingo a echar unos cartones, pensando que siendo puente, estaría solo un rato y disfrutar de lo que quedaba de la noche y el gentío que se había formado en la ciudad.

En uno de los juegos de Bingo, el bipper de Niko empezó a sonar, estaban por la segunda línea, pero al llamar de vuelta, le comentaron que había un caso en urgencias y no pudo mas que marcharse corriendo. Sus amigos en la mesa, dijeron que no se preocupara y que estarían al tanto de sus cartones, ya que había comprado para varias rondas.

Niko ya llevaba como unas 2 horas fuera, cuando recibió la llamada de uno del grupo y le dijo, eh Niko ganador, que eres un ganador. Niko, que no estaba en esas, dijo , ganador de que, a lo que por el otro lado del teléfono le dijo, del Bingo Niko, del Bingo, que cantaste un bingo con los cartones que dejaste en la mesa. Increíble , típico que no estés para que ganes uno. Niko no pudo mas que alegrarse y empezó a reír y preguntar, de cuanto era el bingo. Le dijeron que de 7,650€, pero que con tanta suerte, había cantado con 2 cartones y el otro era de 5,500€.

Aunque cansado después de las horas que estuvo en urgencias, regreso a la Sala, recogió sus premios y como no, celebrarlo con sus fieles amigos. Niko siempre tuvo la ilusión de trasladarse a las afueras de la ciudad en el campo y compaginar su consulta con una fundación para animales y esta sería su gran oportunidad. Por los comentarios, aún está en ello y la clientela aún mas contenta de que haya creado un lugar fantástico donde se acogen a animales perdidos o abandonados, o dejan a los suyos bajo cuidado si van de vacaciones.

¡ENHORABUENA! Niko por un bingo tan inesperado y olvidado y con tan buena finalidad.

¡OLE! a una peña de preuniversitarios por un fantástico BINGO

Esta es la pequeña historia de una pandilla de amigos de Granada, preuniversitarios, que habían terminado el curso en verano y ya en septiembre, seguramente se separarían muchos a distintas universidades.

Para consolidar aún mas esa gran amistad y llevarse un buen recuerdo, de todas las experiencias vividas juntos, llevaban planeando un viaje con Interrail. Algunos de sus padres ya lo habían hecho de jóvenes y era una idea que siempre les entusiasmo. Tanto instigado por los padres y sus historias como por el hecho de coger la mochila, montarse en un tren, un viaje barato y seguramente divertido. Conocerían a muchísima gente a la vez que visitaban parte de los 31 países por donde pasa el Interrail.

Algunas de sus madres, eran grandes fans del bingo y eran seguidoras natas de su pequeño hobby y la Sala que frecuentaban. Los chicos ya tenían todos algo para el viaje, pero a quien no le gustaría un poco de extra para tal evento.

Una madre les recomendó un bingo en el centro de Granada y empezaron a ir, al principio sin saber muy bien que hacer pero poco a poco, la frecuencia de sus visitas en peña, les fueron dando mas experiencia. Ya habían empezado a ir a la Sala, antes de que acabara el curso y como eran 12, claro esta, les toco algún bingo que otro y que metían en su bote para el viaje. No fue hasta la semana después de que habían terminado el curso que habían decidido reunirse para celebrar el fin de curso , irse de marcha y porque no, también pasarse a echar unos cartones de Bingo.

Y así hicieron, jugaron un poco mas del doble de lo que solían apostar, y pasados ya unos 20 juegos de Bingo, uno de la peña no pudo mas que cantar a lo largo y tendido el famoso, BINGO, HE CANTADO BINGO!!! ya los otros sabían que por el tono, les había tocado uno bien gordo. Un bingo de 15,000€ que sin duda alguna fue a parar al bote para viaje, en el que ya habían ahorrado algo.

Sabemos que se marcharon todos a pasar unos meses, viajando con el Interrail y estamos seguros que vivieron una gran experiencia.

¡OLE! Y ¡ENHORABUENA! a esa peña de preuniversitarios y ese BINGO que les hizo hacer su sueño realidad.

Por C, hace