¡OLÉ! A Belén y sus amigas “las de siempre”

Belén, trabaja en un Hotel de la Costa del Sol, casi desde que era una niña, por aquel entonces, tenía unos 17 años. Con el paso del tiempo y de muchas otras compañeras de trabajo que iban y venían, se hizo con un grupito de amigas , “las de siempre”, que aparte de compartir el arduo trabajo diario, aprovechaban e iban a jugar al bingo a una sala muy conocida en Marbella, una o dos veces por semana.

Solían ir entre semana cuando coincidían sus horarios de salida y los sábados por la tarde a la misma hora. Jugaban al bingo con el 10% de las propinas que recibían y que dejaban en un bote común. Las partidas de bingo que habían ido ganando con el tiempo se las iban repartiendo y hasta entonces la mas alta fue de un bingo de 1,258€ y otros más pequeños.

Como buenas bingueras no dejaban de soñar con un Bingo con un premio grande y que llevara un bote progresivo. Fue un sábado y festivo también, en que todas ellas muy guapas y emperifolladas fueron a su cita de Bingo del fin de semana, planeando pasar unas horas de la tarde en la Sala y luego a tapear y bailar en un verbena que habían montado en una plaza cercana.

Jugaron como unas 16 partidas de bingo , con alguna linea y doble linea ganadas, pero no fue hasta la partida 17 en que Belén, pegó un respingo de la mesa y canto bingooooo por todo lo alto, con olé, palmaditas y pases por soleas. Había ganado uno de los premios mas grandes hasta entonces, redondeando, 4,000€ con un bote progresivo de 11,398€ que llevaba tiempo acumulándose.

La alegría de Belén y sus amigas de “las de siempre” era inaguantable y contagiosa, no dejaron impasible a nadie en la Sala que no dejaban de vitorearlas. Aparte de terminar esa noche de escándalo en la verbena, repartirse el gran premio, ya planeaban un puente, sin maridos , a Canarias.

Una gran Enhorabuena y ¡Olé! A Belén y “las de siempre”

Por C, hace

¡Olé! A Cebrian y su abuela Tita, por ese inesperado Bingo que les vino por sorpresa

Cebrian, es un estudiante en Sevilla y visitaba cuando podía a su abuela Tita en Écija, que mas que abuela, era como su madre. Tita, una mujer muy alegre, siempre buscaba cosas que hacer sola o con sus amigas, que junto a estas visitaban un local donde jugaban al Bingo semana en semana, pero Tita soñaba con un Bingo a lo grande.

Tita ya le había manifestado a Cebrian, las ganas que tenía de ir un día a Sevilla a jugar a una gran Sala de Bingo, con mucha gente, mucho colorido, pantallas de bolas de bingo grandes y posibles botes también.

Llegaba el puente de la Inmaculada y Cebrián no se lo pensó dos veces e invito a Tita a pasar una semana en Sevilla, recorrer las zonas tipicas de la ciudad , una buena tapitas en la zona de la Macarena, con los bares de antaño y claro a expectativa soñada de ir a jugar a una Sala de Bingo grande.

Durante esa semana habían ido a jugar partidas de Bingo unas 3 veces y no fue hasta la cuarta, que era el día anterior a que Tita volviera a Écija, que entraron en el bingo que más tarde le daría una buena sorpresa a su abuela.

Decidieron ir a jugar antes de disfrutar de unas tapitas en las terrazas de Sevilla y así fue. Consiguieron una buena mesa frente a una gran pantalla con las bolas que salían y el colorido que le gustaba a Tita y comenzaron a jugar varias rondas. Ya les estaba picando el hambre, pero Tita dijo, vamos a echar penúltimo binguillo. Fue en este que ha Tita, casi se le va el aire para cantar Bingo, no dejaba de reír y de apretar el brazo de Cebrian con toda la alegría y diciendo, quien lo iba a decir y el penúltimo como siempre.

Se llevo un bingo de 3,600€ con mucho entusiasmo y con mas ganas de celebrarlo por Sevilla. Le hizo un regalo a Cebrian y le dijo, si no te importa, guardaré este dinerito para volver a pasar unos días contigo en Sevilla y ganar mas, jajajaja. Si claro que si abuela, le dijo riéndose Cebrian.

Enhorabuena y un ¡Olé! A Tita y Cebrian por el Bingo ganado y la grata sorpresa.

Por C, hace

¡OLÉ! A Barbro, por cantar «ese» Bingo y conseguir su soñado coche rojo

Barbro, una señora fantástica de origen Sueco y que irradia simpatía por los codos, decidió al jubilarse, pasarse la mitad del año en su encantadora España, mas concretamente en Casares un pueblo de Málaga. Socialmente se había integrado a muchísimos eventos, yoga, baile, pintura, golf, celebraciones especiales y también ir a Salas a jugar al popular juego de Bingo, que le entretenía tanto.

Cada semana, los jueves en concreto, se reunía con un grupo de amigas y amigos y bajaban a jugar al bingo a varios sitios en la zona, unas veces a una Sala de Bingo en Sabinillas , otras un poco más lejos, a Salas de Bingo en Estepona.

Ya en Suecia, jugaba al Bingo y de tanto en tanto cantaba algunos Bingos, guardando los premios en un bote especial de dinero que había ganado en el Bingo. Ese bote especial se lo trajo consigo a Casares y cada vez que cantaba un Bingo, metía el dinero en su sitio, ya que ese dinero contribuiría a comprar su soñado coche rojo. Como decía Barbro, con una sonrisa de oreja a oreja, canto binguillos pero algún día cantare un Bingo grande.

Bajaban cada jueves en tres coches, pero un fin de semana, habían fiestas en Estepona, y decidieron quedarse hasta el domingo, festejar y como no acudir a las diferentes Salas de Bingo que habían. Paseaban y festejaban las fiestas de Estepona y al caer la noche, siempre después de una buena siestesilla, tocaba ir a jugar al Bingo y estas veces a píe que hacia una gran diferencia, ya que con tanta gente y jolgorio mas ánimos les entraba.

Dos del grupo de amigos habían cantado un bingo, el típico que te da la alegría de seguir jugando con la esperanza de que llegue uno bingo mas gordo. El sábado noche, las calles estaban a reventar de gente y no fue de su asombro de que el aforo de la Sala de Bingo, también lo estuviera. Y claro, como siempre mas gente, mas cartones, mas premios y mas cuantiosos y porque no, seguro que mas probabilidades de cantar un Bingo fantástico. Cogieron una gran mesa, buen cava , mucha alegría y compraron rondas y rondas de cartones de bingo. Estaban todos en el casi casi unas cuantas veces hasta que Barbro, que ya estaba mas atenta a la diversión que tenían y les rodeaba, dio , casi casi sin darse cuenta con uno de los definitivos. A cada 5 rondas de Bingo, hacían un Bingo Especial Fiestas de Estepona, donde la gente apostaba mas y los premios subían con un bote progresivo que aumentaba en cada una de las rondas especiales. Brabro, de repente dio un respingo en la silla con un cava en la mano y en la otra el cartón, cantando Bingooooo, Bingooo por todo lo alto y saltando de alegría. Cantó el Bingo del juego , que subió a 2,000€ y el Bote Progresivo que había alcanzado los 6,800€. Tanto ella como sus amigos no pudieron retener tanta alegría y seguían saltando y abrazándose alrededor de la mesa. Brarbro, dijo chicos mañana os invito a todos al mejor restaurante de Casares y festejamos por todo lo alto y…………..la semana que viene a por mi coche.

Dicho y hecho, se compró un fantástico mini rojo descapotable que vendía un rent a car de la zona a muy buen precio y pidió una placa especial que tenía las siglas BNG. Barbro con su coche rojo no dejaba de ir de un lado a otro y como no, también bajaba y llevaba a sus amigos a jugar Bingo.

¡OLE! Y ENHORABUENA a Barbro por el BINGO que contribuyo a comprar su soñado coche rojo.

Por C, hace

¡OLÉ! Por un Bingo cantado como reto a un viaje en bicicleta

Carlos y Esteban, ambos de Sevilla capital, amigos de toda la vida, se habían puesto como reto ir a Cáceres, al evento de Cáceres IRISH FLEADH 2019 para los amantes de la música irlandesa y celta.

Ambos, ciclistas natos, compartían juntos casi todos sus hobbies y salidas, entre ellos ir a jugar al Bingo con sus respectivas mujeres, en una Sala de Bingo popular en el centro sevillano. Con ellas iban al bingo todos los sábados y habían cantado y ganado algún bingo que otro, 2 líneas, 1 línea y hasta varios juegos de Bingo completos.

Uno de ésos sábados que estaban los 4 sentados en una mesa de la gran Sala de Bingo, Carlos y Esteban hablaban del evento de música celta o irlandesa que habría en Cáceres en Octubre y que porque no ir en bici ida y vuelta, total serían unos 298 km si se salían de la carretera nacional y calculaban unas 17 horas que podrían repartir en dos días. Hicieron una apuesta de cara o cruz, de que si una de sus esposas, ganaba bingo, lo harían.

Así fue el empeño y siguieron yendo, no solo los sábados sino una vez más por semana a ver si conseguían ganar la apuesta. Durante unas fiestas especiales, la Sala de Bingo, a la que acudían, ofrecieron varias promociones, tanto por la compra de cartones, como por haber ganado varias veces 1 línea o dos líneas o bingo y también habían añadido un sobre bote al bote progresivo que ya tenía el Bingo.

Eso si que sería una ocasión especial, así que durante los días de fiesta, fueron todas las noches con la ilusión de que o Carmen o Lola, ganaran ese Bingo especial. Fue el viernes noche, que todo les vino por sorpresa. Llevaban jugando los cuatro, como dos horas y media y Lola, fue la que cantó Bingo con esa alegría flamenca, dando sus pases de baile con Carlos, su marido y cantando, Olé, Olé y Olé, que he cantado Bingoooo. El premio del Bingo fue de 8,350€, no se llevaron el Bingo Progresivo pero ganaron el reto con mucha alegría. La próxima el Bote, dijeron.

Ya lo tenían todo planeado, las chicas en coche, ellos a bicicleta y un fin de semana estupendo en Cáceres.

¡ENHORABUENA! Carlos, Esteban, Carmen y Lola por el Bingo y conseguir el reto.

Por C, hace

¡OLÉ! A Francisca, la novata, por un Bingo fantástico

Las últimas semanas el cotilleo en un pueblo de Granada, era sobre la suerte que había tenido Francisca al ganar un Bingo.

Francisca, se dedica todos los días a su pequeña tienda y taller de labores, donde la gente no solo van a comprar sus productos, sino que algunos forman parte de su pequeño taller. Años atrás, en un gran rincón de la tienda montó una gran mesa con 12 sillas, con algunas maquinas de coser y utensilios para realizar diferentes labores. Algunas de las clientas, conocidas del pueblo y algunas de la infancia, se reúnen casi todos los días para dedicarse a su hobby en buena compañía. Unas saben tejer, otras bordar, coser, enmendar e incluso dan pequeñas clases a quien le pueda interesar una de las labores.

Suelen compartir sus retahílas diarias, sus vivencias, cotillear de lo último que sale en los programas de reality show y también de los viajes que hacen en bus una vez al mes al centro de Granada, para jugar al bingo. De todas las amigas que forman parte del taller, Francisca era la única que nunca había jugado al bingo y algo escéptica a los juegos en general.

De escuchar tanto a sus amigas y de los bingos que alguna que otra vez habían ganado, se animó a acompañarlas la próxima vez que fueran a Granada a la Sala de Bingo, y así lo fue haciendo, aparte de los viajes, pasaba un día agradable y ratos divertidos jugando al bingo. Fue en el segundo viaje cuando Francisca, la novata, como la llamaban, cantó bingo por primera vez y se llevó a casa , 3,000€ de un golpe.

Nunca estuvo tan agradecida de aventurarse a algo nuevo para ella, como ganar un bingo tan inesperadamente.

¡ENHORABUENA, por el premio de Bingo, Francisca!

Por C, hace

¡OLÉ! A Niko y un Bingo que dejó olvidado

Y alguien se preguntará, como se puede dejar un Bingo ganado y olvidado. Pues si, y ésto le ocurrió a Niko, un veterinario de Cáceres. Un gran amante de los animales y muy dedicado a su profesión. Las manos de Niko han sanado, curado a muchos animales de todas clases tanto en casas, granjas, operaciones y urgencias.

Siendo tan querido por sus clientes, algunos de ellos que no podían dejar pasar una semana sin ir al bingo, le animaron a pasar una tarde de bingo en una de las Salas de la ciudad. Y poco a poco se fue aficionando y yendo con un grupo de sus clientes cada semana, hará ya 4 años y aparte de compañía, celebraban siempre juntos los bingos que habían cantado.

Una de esas tardes, Niko decidió cerrar un poco antes, ya que era puente y había terminado con todas las citas previstas. Se reunió con sus amigos bingueros en la Sala de Bingo a echar unos cartones, pensando que siendo puente, estaría solo un rato y disfrutar de lo que quedaba de la noche y el gentío que se había formado en la ciudad.

En uno de los juegos de Bingo, el bipper de Niko empezó a sonar, estaban por la segunda línea, pero al llamar de vuelta, le comentaron que había un caso en urgencias y no pudo mas que marcharse corriendo. Sus amigos en la mesa, dijeron que no se preocupara y que estarían al tanto de sus cartones, ya que había comprado para varias rondas.

Niko ya llevaba como unas 2 horas fuera, cuando recibió la llamada de uno del grupo y le dijo, eh Niko ganador, que eres un ganador. Niko, que no estaba en esas, dijo , ganador de que, a lo que por el otro lado del teléfono le dijo, del Bingo Niko, del Bingo, que cantaste un bingo con los cartones que dejaste en la mesa. Increíble , típico que no estés para que ganes uno. Niko no pudo mas que alegrarse y empezó a reír y preguntar, de cuanto era el bingo. Le dijeron que de 7,650€, pero que con tanta suerte, había cantado con 2 cartones y el otro era de 5,500€.

Aunque cansado después de las horas que estuvo en urgencias, regreso a la Sala, recogió sus premios y como no, celebrarlo con sus fieles amigos. Niko siempre tuvo la ilusión de trasladarse a las afueras de la ciudad en el campo y compaginar su consulta con una fundación para animales y esta sería su gran oportunidad. Por los comentarios, aún está en ello y la clientela aún mas contenta de que haya creado un lugar fantástico donde se acogen a animales perdidos o abandonados, o dejan a los suyos bajo cuidado si van de vacaciones.

¡ENHORABUENA! Niko por un bingo tan inesperado y olvidado y con tan buena finalidad.

Por C, hace

¡OLE! a una peña de preuniversitarios por un fantástico BINGO

Esta es la pequeña historia de una pandilla de amigos de Granada, preuniversitarios, que habían terminado el curso en verano y ya en septiembre, seguramente se separarían muchos a distintas universidades.

Para consolidar aún mas esa gran amistad y llevarse un buen recuerdo, de todas las experiencias vividas juntos, llevaban planeando un viaje con Interrail. Algunos de sus padres ya lo habían hecho de jóvenes y era una idea que siempre les entusiasmo. Tanto instigado por los padres y sus historias como por el hecho de coger la mochila, montarse en un tren, un viaje barato y seguramente divertido. Conocerían a muchísima gente a la vez que visitaban parte de los 31 países por donde pasa el Interrail.

Algunas de sus madres, eran grandes fans del bingo y eran seguidoras natas de su pequeño hobby y la Sala que frecuentaban. Los chicos ya tenían todos algo para el viaje, pero a quien no le gustaría un poco de extra para tal evento.

Una madre les recomendó un bingo en el centro de Granada y empezaron a ir, al principio sin saber muy bien que hacer pero poco a poco, la frecuencia de sus visitas en peña, les fueron dando mas experiencia. Ya habían empezado a ir a la Sala, antes de que acabara el curso y como eran 12, claro esta, les toco algún bingo que otro y que metían en su bote para el viaje. No fue hasta la semana después de que habían terminado el curso que habían decidido reunirse para celebrar el fin de curso , irse de marcha y porque no, también pasarse a echar unos cartones de Bingo.

Y así hicieron, jugaron un poco mas del doble de lo que solían apostar, y pasados ya unos 20 juegos de Bingo, uno de la peña no pudo mas que cantar a lo largo y tendido el famoso, BINGO, HE CANTADO BINGO!!! ya los otros sabían que por el tono, les había tocado uno bien gordo. Un bingo de 15,000€ que sin duda alguna fue a parar al bote para viaje, en el que ya habían ahorrado algo.

Sabemos que se marcharon todos a pasar unos meses, viajando con el Interrail y estamos seguros que vivieron una gran experiencia.

¡OLE! Y ¡ENHORABUENA! a esa peña de preuniversitarios y ese BINGO que les hizo hacer su sueño realidad.

Por C, hace

ENHORABUENA a Izaskun y Frida, ganadoras de un Bingo y su amistad

Izaskun, originalmente de Éibar y Frida de Colonia, Alemania, coincidieron, hace muchos años cuando eran mas jóvenes, en Vermont, donde ambas se estaban quedando con unas familias para aprender y perfeccionar el Ingles

Durante el año de permanencia y al estar las familias donde se hospedaban no muy lejos una de la otra, se fueron haciendo amigas en los diferentes eventos que tenían programados a través de la agencia y de esta forma poco a poco, formando una amistad.

A pesar de que esto pasó durante el transcurso del año 1986, no dejaron de mantener contacto ya fuera por teléfono y cartas. Siempre tuvieron la ilusión de volver a verse personalmente para hablar de sus vidas, familias, hijos y todo lo acontecido desde entonces. Pero entre una cosa y la otra y los respectivos compromisos, como siempre el tiempo va pasando.

Esto, hasta que un día Izaskun recibió la llamada de Frida, comentándole que iba a viajar a España y si le parecía bien que se hospedara en Éibar y así retomar su larga amistad. Izaskun no pudo mas que jactarse de la alegría. Las dos disfrutaron durante días y días, hablando de su vida mientras recorrían la zona, degustaban de la buena y tradicional cocina vasca y reuniones con la familia. Acordaron de ir a visitar Vitoria, las dos solas y pasar allí unos días en otro entorno y rememorar algunas travesuras del pasado.

Por pura coincidencia, entre charlas, a las dos les gustaba jugar al bingo, tanto Online como en Salas físicas ya que a diferencia de la comodidad, ir a una sala física implicaba integrarse con la gente y divertirse de otra forma en compañía. Así que mientras paseaban por el centro de Vitoria, vieron una Sala de Bingo. Las dos se rieron y comentaron, que casualidad que nos guste el bingo y que justamente sin buscarlo, hayamos topado con una Sala. Decidieron entra esa tarde, jugaron un buen rato y comentaron de ir el sábado , que caía en dos días, y que seguramente con mas gente , habría mas ambiente , juegos, jolgorio y mas bingo.

El sábado decidieron ir un poco mas tarde, ya entrada la noche y después de cenar. Entraron en la Sala y si que había diferencia en el ambiente a la visita fortuita que hicieron días atrás. Luces brillantes por todos lados, mesas llenas de gente, música de fondo, todas las pantallas encendidas y a todo volumen con todos los juegos y premios que se habían ganado o llegado a acumular. Se sentaron, en una gran mesa junto con otros que no conocían pero que les hicieron sentirse en buena compañía y ahí empezaron a jugar y escuchar los bingos de unos y otros. Entre cavita y cavita, y la cháchara con los demás de la mesa, continuaron jugando un buen rato y ganando alguna linea que otra, hasta que llego el gran momento en el que Izaskun, canto ¡BINGO! Saltando, dando botes de alegría y abrazando a Frida. Había conseguido un Bote de Bingo de 8.650€.

Les cogió tanto de sorpresa que no sabían si seguir o salir. Al contrario de lo que la gente haría, decidieron celebrarlo invitando a todos los de la mesa a unos cava y echar unos cartones mas. Pasaron como unos 8 juegos cuando Izaskun, irónicamente volvió a cantar un ¡BINGO! De 5.400€. Frida no dejaba de mirar a Izaskun, y le decía o eres bruja o esta es tu noche afortunada. Después de este bingo, si que decidieron irse y celebrarlo de otra manera en algún lugar del centro de Vitoria.

Sentadas en una terraza esplendida llena de lamparillas de velas y un entorno encantador, Izaskun le propuso a Frida, de repartir parte del dinero, seguir un poco el viaje y visitar San Sebastian y que la próxima visita lo haría ella a Colonia en Alemania y conocer y disfrutar con ella de lo que brindaba su ciudad. Irónicamente el bingo, les dio la oportunidad a las dos de planear futuros encuentros.

¡OLE! Y una gran ENHORABUENA a Izaskun y Frida por el BINGO que ganaron y esa amistad tan autentica.

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Por C, hace

¡OLÉ! A Paco, patrón de barco y ese BINGO para la jubilación

Paco, un hombre curtido de la mar y patrón de un barco pesquero en la Línea de la Concepción, y después de muchos años de una labor ardua en la mar, muchas madrugadas, echar y recoger redes, vender en la lonja y algún que otro susto por los temporales, le llegaba la jubilación en unos días.

Los demás pescadores del barco de Paco, que llevaban años con el, día tras día, lo sabían y y no dejaban de hablar de cuanto lo echarían de menos y maquinando como darle una sorpresa de despedida, aunque seguro que Paco no dejaría de pasar por el barco, irse a la mar con ellos o estar por la lonja, que en definitiva era toda su vida.

Pensaron que un fin de semana, sería ideal, mas aún un sábado por la tarde noche y pasarlo en Algeciras. No lo pensaron dos veces y empezaron a hacer planes, decidieron entre todos alquilar un mini bus con conductor para poder pasárselo en grande sin problemas. Conocían la afición de Paco de ir a jugar sus binguillos regularmente en una de las Salas de Bingo de la Línea, al cual a veces iba solo o con algunos de los pescadores. Mas de una vez, les toco un bingo y en plan peña, lo compartían celebrándolo con una buena cena a todo postín y unas buenas copas echando unos bailes en la discoteca cercana.

Pero esta vez, iban no solo a cenar y pasarla bien a Algeciras, nada mas y nada menos, sino que llevarle a una de las grandes Salas que había en el centro y bien conocida. Y así fue, se hartaron de una buena mariscada y buen vino y luego, marcharon para la sala. Entraron en la sala, maravillados del ambiente, toda enmoquetada de un azul marino, luces brillantes y coqueta, se sentaron en una de las grandes mesas redondas y empezaron a echar cartones y a jugar a lo grande. Siendo sábado, la Sala estaba abarrotada de gente y como no, los premios de bingo, muy suculentos , por no nombrar el bote acumulado.

Las bolas de bingo salían una tras otra en las pantallas, cantadas por voz, de todos lados , y después de haber echado al menos unos 30 bingos, Paco de repente empezó a reírse a carcajadas si poder parar, los compañeros le miraban y le decían , que Paco , que pasa, y Paco entre carcajadas apenas le salia cantar ¡¡¡¡¡BINGO!!!!!!, los compañeros empezaron a gritar al unisono Bingooo, bingoooo ya que a Paco todavía no le había salido la palabra. La carcajada no era para menos, les tocó un bingo de 16.000€ y un Bote de 22.000€ acumulado, un total de 38.000€ de una vez.

Paco, atónito por no decir sus compañeros de barco y vida. Repartieron el premio entre ellos, pero como habían acordado, la suma que recibiría Paco sería mayor como regalo para su jubilación y por ser un buen compañero de trabajo y amigo durante tantos años. Por supuesto que el resto de la noche se la pasaron celebrándolo en la discoteca bailando a lo loco hasta bien entrada la madrugada.

ENHORABUENA y un gran ¡OLÉ! A Paco y compañeros de trabajo.

Por C, hace

¡OLÉ! A Jaramillo y Tomás por ese Bingo en Benidorm

Tanto Jaramillo, como Tomás, que en principio se conocían poco, eran asiduos a la misma cafetería de una vecindad de Benidorm, donde todas las tardes se reunían con otros amigos para jugar al domino y tomar sus carajillos, entre sus historias, bromas, ratos de risas y compañía.

Una tarde cuando entraron vieron un cartel grande, que anunciaba que se iba a hacer una Caravana de Hombres a un pueblo de Cantabria, uno en donde la mayoría de la población eran mujeres y solteras. No daban crédito a sus ojos, ya que esto se comenzó a hacer en España , años atrás y nunca habían visto un cartel igual. Ya de ahí, claro empezaron las guasas, los chistes y las risas y a ver quien tenia lo que tenia que tener para apuntarse.

Esto siguió así días y días , hasta que un día que estaba Jaramillo sentado lado a lado en la misma mesa con Tomas, le comentó: Bueno Tomás que tal si nos apuntamos a esta caravana, los dos somos viudos, estamos solos y bueno, ya sabes como es la vida en solitario, siempre es bueno llegar a casa, compartir momentos y si tienes suerte encontrar el amor. Tomas, respondió , pues si , si que tienes razón, pero a nuestra edad ya…. Como decía Jaramillo la edad no importa, sino el espíritu y la alegría que eso daría, ya no por el hecho de si conocían a alguien o no, sino el viaje, la diversión, la cháchara, el llegar, todo el alboroto que se formaría y luego la gran verbena con música y baile y claro bellÍsimas mujeres buscando el amor también.

Estuvieron mascando sobre ello días y días, y no que fuera una solución pero como todavía había tiempo para apuntarse y ahorrar algo extra para el evento, pactaron ir los dos al bingo unas cuantas veces por semana y a probar suerte. Y así hicieron, fueron fieles a su idea y estuvieron yendo al bingo unas dos veces por semana, un mes tras otro. Ya habían pasado 4 meses y entre el bote inicial que pusieron los dos para jugar al bingo, habían ganado una pequeña diferencia, pero claro, si iban a viajar y quien sabia, conocer a alguien, esa diferencia tendría que ser mayor.

Una vez a la semana, la Sala hacia un Bingo especial que ofrecía premios mayores, y claro el cartón a la larga les salia mas caro, pero esta vez, decidieron ir a probar suerte. Como la suerte no se busca, sino que se encuentra, decidieron echarlo a cara y cruz y si, salio cara y ahí se metieron con mucha pasión y esperanza, mucha esperanza.

Entre el bullicio de la gente, las bolas que se cantaban por micrófono bien alto, las señoras gritando y todo un festín, estaban Jaramillo y Tomas pendientes a sus cartones como dos chavales esperando que les sacaran el pastel. Salieron varias veces a tomar el aire y echar un pitillo y la séptima vez, se sentaron ya desalentados y volvieron a jugar otras partidas de Bingo. En la cuarta ronda, Jaramillo empezó a codear a Tomas mas y mas y de repente como si no le `pudiera salir la voz, empezó a balbucear y luego a gritar, Y BINGOOOOOOOOOOO, BINGOOOOOOOOOOOOO Y BINGOOOOOO, VAYA QUE SI, QUE ESTE ERA EL NUESTROOO, BINGOOOOOOOOOOOOO. Habían conseguido amañarse con 6.000€ cada uno con lo que salieron de ahí bien contentos, jactándose de tal premio.

Al día siguiente les falto tiempo para apuntarse a la caravana de hombres que tenia previsto salir en 30 días con toda una programación de llegada, comidas, eventos, estancias y demás. Lo celebraron por todo lo alto en la cafetería con sus amiguetes del domino y empezaron a especular sobre el viaje y quien de los dos encontraría el amor y se traería consigo una compañera y compartir su vida juntos.

ENHORABUENA Y UN ¡OLÉ! A JARAMILLO Y TOMAS POR EL BINGO QUE PODRÍA HACER CAMBIAR SUS VIDAS

Por C, hace